Enfermedades comunes en café

Controles enfermedades comunes de forma cultural o química.

Enfermedades comunes en café

  • Mal de talluelo: Los daños que ocasiona esta enfermedad solo se presentan a nivel de semillero y vivero. En el tallito de la planta produce una lesión de color café rojizo, lo que provoca que se marchiten las hojas. La enfermedad ataca desde semillas recién nacidas hasta plántulas.

Para controlar culturalmente la enfermedad:

- Deje la arena que va a utilizar en el semillero a la luz solar directamente y remueva semanalmente. La arena que utilizará en el semillero, tápelo con un plástico negro, para destruir las estructuras de reproducción del hongo que produce la enfermedad.

- Aplique agua hirviendo horas antes de sembrar, a razón de 1 galón por metro cuadrado de semillero.

- Para controlar químicamente el mal del talluelo, utilice algunos productos químicos como el Dazomet, Carboxin, y Captan, con dosis de 32, 20 y 10 gramos por metro cuadrado de semillero. Recuerde consultar siempre con el técnico extensionista de su zona.

 

  • La Antracnosis: Esta enfermedad es producida por un hongo que se alimenta del tejido muerto de la hoja. Los vientos fríos, mucha lluvia y presencia de suelos con problemas de penetración de raíces, son factores determinantes para que la enfermedad se establezca.

Los daños que ocasiona:

- Hojas con manchas de color café o gris con bordes irregulares. Presencia de puntito negros distribuidos en toda la lesión, que corresponden a estructuras del hongo.

- El daño principal es la severa caída de hojas, secamiento de las ramas de la punta hacia la base y caída de frutos. La enfermedad también se presenta en frutos verdes y ramas, mismas que se tornan de color negruzco.

Control de la enfermedad:

- Control cultural: Realice un buen programa de fertilización. Además, establezca la plantación en zonas aptas para el cultivo, evitando con ello ataques severos de la enfermedad.

- Control químico: Puede hacerlo con algunos fungicidas como el Benomil, Chlorotalonil y Mancozeb, a razón de 1, 2 y 3 gramos respectivamente. Recuerde consultar siempre con el técnico extensionista de su zona.

 

  • Mancha de hierro: Esta enfermedad es producida también por un hongo, que muchas veces se relaciona con deficiencias nutricionales.

Los daños que ocasiona:

- Manchas de un centímetro de color pardo-claro o café oscuro, con centro blanco ceniciento.

- En la orilla, las manchas están rodeadas de anillo de color amarillento.

- Esta enfermedad se presenta a nivel de vivero, planta joven y planta adulta. También afecta hojas y frutos. Las lesiones muy avanzadas provocan la caída de las hojas quedando la planta con pocas hojas.

Control de la enfermedad:

- Efectúe la regulación de sombra para permitir entrada de los rayos del sol. Realice una fertilización adecuada.

- Para el control químico, tome en cuenta realizar primero el control cultural. De persistir la enfermedad, aplique fungicidas como: Benimil, Macozeb y Oxicloruro de Cobre, a razón de 1, 3 y 5 gramos por litro de agua respectivamente.

 

  • Mal de Hilachas o Koleroga: Este es un problema severo en cafetales descuidados. Ocasiona pérdidas económicas en zonas muy húmedas y calientes, principalmente cuando la ventilación y la luz son reducidas.

Los daños que ocasiona:

- Las hojas, ramas y frutos presentan una película en forma de “telaraña” de color blanco grisáceo.

- Las hojas, una vez atacadas, comienzan a marchitarse a partir de la base, para luego secarse completamente y desprenderse de las ramas, quedando colgadas a través de unos hilos que pertenecen al hongo.

- Los granos de café se seca y caen. Los tejido de las ramas quedan expuestos y fácilmente son infectados por otros organismos.

Control de la enfermedad:

- Pode las plantas de café y regule los árboles de sombra.

- Aplique oxicloruro de cobre 50% en dosis de 5 gramos por litro de agua, dos o tres veces anualmente sobre las plantas podadas o recepadas.

 

  • La Roya del café: Es una enfermedad producida por un hongo que únicamente puede vivir en hoja de café. Condiciones excelentes de humedad, lluvia, temperatura y plantas susceptibles, son factores importantes para el desarrollo de un ataque severo de la enfermedad.

Los daños que ocasiona:

 - Cada mancha o lesión puede contener aproximadamente 150 mil estructuras de reproducción del hongo.

 - La enfermedad solo se manifiesta en las hojas, donde al inicio aparecen pequeñas manchas circulares amarillas de aproximadamente 2 mm de diámetro en la cara inferior de la hoja.

- En la parte inferior, se observa una masa polvosa saliendo sobre la superficie de la hoja de color anaranjado. Pueden existir uniones entre varias manchas, llegando a cubrir gran parte de la hoja. Ocasiona una reducción progresiva de la producción.

Control de la enfermedad:

- Control cultural: realice un control de malas hierbas, fertilización y regulación de sombra adecuadas, creando con ello condiciones adversas al hongo.

- Control genético: se recomienda usar variedades con resistencia genética a la roya como Lempira y Parainema.

- Control químico: cuando los niveles de hojas dañadas por hongos son menores al 20%, puede utilizar fungicidas cúpricos como: Oxicloruro de Cobre, Oxido de Cobre o Hidróxido de Cobre en dosis de 3.5, 2.5 y 2.5 kg/ha respectivamente, o los mismos productos pero en dosis de 6, 4 y 4 gramos por litro de agua respectivamente.

 

  • Ojo de gallo: Esta enfermedad es producida por un hongo que se desarrolla en cafetales con excesiva sombra, poca ventilación y condiciones de mucha lluvia.

Daños ocasionados:

La enfermedad se manifiesta por manchas circulares de color pardo oscuro en las hojas y frutos, tornándose a un color gris claro a medida que el hongo se va desarrollando.

Control de la enfermedad:

- Control cultural: Realice constantemente labores culturales del cultivo como la regulación de sombra y poda sanitaria del café. Controle las malas hierbas, fertilizaciones y otras.

- Control químico: Efectúelo después de haber realizado el control cultural. Utilice fungicidas como Sulfato de Cobre y Cyproconazole al 10% en dosis de 5 y 2 gramos por litro de agua respectivamente.